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Cómo y cuándo raparse la cabeza: todo lo que hay que saber

La pérdida de cabello es, en la mayoría de las ocasiones, progresiva, poco a poco. Sin embargo, siempre llega ese momento en el que hay que tomar decisiones. Raparse la cabeza es una de esas opciones que muchos contemplan para disimular las zonas despobladas y las áreas con poco pelo.

Lo primero suele ser probar decenas de peinados imposibles para ocultar la alopecia. Si no terminas de asumir que la calvicie es una realidad, es hora de considerar la alternativa de raparse la cabeza. ¿Sabes cómo empezar?

Cuanto las entradas se acentúan demasiado y el área de la coronilla hace tiempo que quedó al descubierto, quizás sea el momento de plantearte el afeitado total. Raparse la cabeza no es ningún drama y, además, es un look con mucho potencial. Eso sí, debes prepararte para ello.

Qué es necesario para raparse la cabeza

Lo primero que necesitas para llevar a cabo esta tarea, es disponer de una buena maquinilla. Puedes utilizar una máquina de afeitar desechable, pero es más recomendable una eléctrica. Si te fijas, verás que los modelos que se comercializan están acompañados de diversos cabezales. Cada uno sirve para cortar el cabello a una longitud específica.

También necesitarás espuma de afeitar para prevenir cortes y heridas. Por último, no te olvides de tener a mano una crema hidratante para el cuero cabelludo.

Afeitarte la cabeza paso a paso

Quizás la primera vez puede resultarte engorroso, pero con un poco de práctica comprobarás que raparse la cabeza es cuestión de unos minutos.

1.- Lávate el cabello. Es conveniente tener el pelo limpio para afeitarse. Cuando esté seco, podrás comenzar a pasarte la maquinilla.

2.- Escoge la longitud del corte. Si tienes el cabello largo, utiliza el cabezal con el número máximo para que sea más sencillo. Después, puedes escoger el cabezal del 1 al 3, según el terminado que prefieras. Si tu idea es deshacerte de todo el pelo, no le pongas ningún cabezal. Es lo que se llama raparse al cero.

3.- Aplícate espuma de afeitar. Así evitarás heridas e irritaciones.

4.- Pasa la maquinilla en el sentido contrario al crecimiento del cabello. Generalmente se empieza por la frente, luego los lados de la cabeza y, por último, afeita la coronilla y la zona de la nuca.

5.- Frota tu cabeza con una toalla húmeda. De esta manera, retirarás los restos de cabello y espuma que queden.

6.- Aplica una crema hidratante sobre el cuero cabelludo para evitar que se irrite después del afeitado.

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